El robot está atascado desde el 2009 en Marte, y ha sido imposible para los científicos lograr "despertarlo".
Cuando el robot de la Nasa Spirit, junto a su gemelo Opportunity llegaron a Marte el año 2004, los científicos esperaban que su vida útil fuera de máximo tres meses. Sin embargo, la tarea de estos robots fue mucho más allá y lograron enviar información durante años, aportando importantes datos sobre la geología y la atmósfera del planeta rojo.
Pero una parte del proyecto quedó trunco en 2009, cuando el Spirit quedó atrapado en un banco de arena, durante un trayecto de rutina. A pesar de los esfuerzos realizados, la sonda no pudo moverse de su posición ni tampoco orientarse hacia el Sol, impidiendo que a los paneles solares les llegara energía, antes de la llegada del invierno marciano. Por lo mismo, el rover entró en hibernación.